Cuando los dioses ya no existían y Cristo no había aparecido aún, hubo un momento único, desde Cicerón a Marco Aurelio, en que sólo estuvo el hombre.
Gustave Flaubert.

3 comentarios:

Viviendo deprisa para no pensar. dijo...

te quiero.

abriendoportalesdeuncalentón dijo...

Adriana, necesito verte.
Me he dado cuenta que en el mundo bloguero por A o por B nos conocemos todos eh? Casualidades love (:

Classic Booy. dijo...

Que te quiero.