- Qué sonido tan lúgubre y solitario. ¿Te has sentido alguna vez así?
- ¿Solitario?
- Inquieto. Como si aún no te hubieras encontrado a ti mismo. Como si te hubieras metido alguna vez en la niebla y el corazón te diera un brinco. ¡Ah! ¡Esta aquí! ¡Me faltaba esta parte! Pero sucede muy deprisa, y entonces esa parte de ti desaparece otra vez en la niebla. Y te pasas el resto de vida buscándola.

2 comentarios:

Perezoso dijo...

Te he dicho alguna vez que me encantan tus fotos??

Perezoso dijo...

Jaja, me alegro que te haya gustado, aún me falta una madre y un hijo que se llevan la palma

No estudies mucho, que no es bueno!

Un besazoooo!